Todo esto viene después de haber visto el honor de los prizzi, una frase captada casi de milagro en clase y algunas experiencias propias...
A todos de niños nos gustaba jugar, con cada juego nuevo aprendiamos y disfrutabamos, estabamos sujetos a cambios de estrategias, rivalidades e intereses de los otros niños, pero entonces esas cosas nos pasaban desapercibidas... hoy, despues de haber visto la pelicula que ya he mencionado (y la recomiendo) la cabeza se me ha vuelto loca, porque los giros inesperados de la peli, los intereses que cada personaje tiene, la forma de pedecir de cada uno de ellos... todo eso se puede aplicar a la vida real...
Los muy buenos jugando con las diversas circunstancias son aquellos a los que les gusta este juego, pero a la vez que se está jugando se esta viviendo (no puedes vivir en una película) y eso no se puede olvidar. Todo este juego es mucho más complicado que cualquier pasatiempo de la niñez, ya que hay ocasiones, cuando te encuentras en circunstancias o a personas en las que el juego no es del todo controlable, no sabes donde estan las bases de ese juego, lo estás constuyendo tu...(el juego acaba aburriendo cuando lo dominas) y eso provoca una sensacion de incertidumbre grandisima ya que no teneis la misma forma de jugar o quizás si, no sabes donde te va a llevar el tiempo, no sabes donde hay un tiempo, ni donde empezó el juego ni donde acabará ni el por qué...no hay un sentido ni funcion especifica del juego solo sentirte un poco niño quizás y sentir esa "rivalidad" con el otro al que "quieres" porque no sabes hasta donde llega su juego...pero esque te encanta jugar! con todas las consecuencias...romperte un brazo, acabar sangrando por la nariz o quizá ganando una carrera, pero no puedes quedarte sentado viendo lo imprescindible que es jugar, si sabes asumir las diversas posibles consecuencias, si no, no jugaras en tu p.vida a nada...si, puede que la vida no te trate mal, que jamás "te rompas un brazo" pero jamás sabras lo que es "ganar una carrera", si no te levantaste del banco...que puto sentido tiene que estés orgulloso de no haberte roto nunca un brazo...no eres jugador, vales para ver como los demás juegan...y bueno, te puedes contentar con verlos jugar a ellos, eso está bien...pero para eso están las pelis, la música o el teatro como ejemplos...por qué esas cosas te transmiten unos sentimientos que en tu dia a dia no ves posibles??? No se, quizás tengo que dejar de ver películas y escuchar música porque me estoy convirtiendo en una ludópata (a veces bastante cansada), quizá menos inteligente de lo que se pensaba, ya que hay nuevos juegos que no controla...
Disculpas por las posibles faltas de ortografía o por no cuidar my bien la forma en la que esto está escrito, pero si no le doy ya a guardar ahora no se si lo voy a hacer de aquí a 5 mins.
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